Asanas avanzadas, ¿te atreves a intentar estas posturas?

En este post vamos a hablar sobre una serie de asanas para las cuales ya necesitas tener un nivel avanzado en esta práctica.  Generalmente, el yoga se clasifica en tres niveles distintos: principiante, intermedio y avanzado.

 Las clases de nivel principiante están pensadas para gente sin experiencia o que tienen alguna lesión o movilidad limitada, o que simplemente quieren relajarse en una clase de poca intensidad. En el nivel avanzado se realizan asanas que generalmente requieren mayor fuerza y condición física. Te explicamos algunas posturas para los más avanzados:

Pincha Mayurasana o pavo real emplumado

Requiere la inversión completa del cuerpo y ayuda a ganar fuerza y equilibrio. Para hacer el Pincha Mayurasana primero tenemos que ponernos de rodillas y apoyar los antebrazos y manos en el suelo. Estiramos las piernas y levantamos el culo hacia el techo, haciendo una especia de V invertida. Con los pies vamos dando pasitos y finalmente levantamos una pierna hasta dejarla totalmente vertical, manteniendo la mayor parte del peso en los antebrazos. Con la pierna que dejamos abajo, vamos dando pequeños impulsitos hasta que veamos que podemos enderezarnos. En ese momento te das un último impulso más fuerte y levantas la pierna, dejando las dos totalmente en vertical. Mantenemos en esa posición unos segundos y, para terminar, bajamos despacio para no golpearnos con el suelo.

Astavakrasana o postura de los ocho ángulos

Con la postura de ocho ángulos ganaremos mucha fuerza en brazos y muñecas, ya que son los puntos en donde recaen todo el peso de nuestro cuerpo. Para realizar esta postura, empezamos sentados con las piernas cruzadas. Con las manos agarramos el pie izquierdo y llevamos la rodilla a la parte trasera del hombro izquierdo, pasando el pie por encima. Manteniendo la pierna en esa posición, posamos las palmas de las manos en el suelo con los dedos abiertos y ponemos el pie derecho encima del izquierdo. Con las manos separamos un poco el culo del suelo y, activando el abdomen, comenzamos a estirar las piernas hacia el lado. Flexionamos un poco los codos y mantenemos en esa posición unos segundos. Volvemos a la posición inicial y repetimos el proceso a la inversa.

Eka pada koundinyasana

Realizando el Eka pada koundinyasana trabajaremos músculos de la pelvis, abdominales, piernas, hombros, brazos y también las articulaciones asociadas, por lo que se trata de un ejercicio muy completo para nuestra forma física. Para realizarla comenzamos en posición de zancada amplia con ambas manos por dentro del pie izquierdo. Apoyamos al completo las palmas de la mano en el suelo con los dedos apuntando donde empieza la esterilla. Mientras, la rodilla y el empeine del pie derecho están apoyados sobre el suelo. Recargamos la rodilla en el codo, al mismo tiempo que llevamos los codos para atrás, colocándolos a 90 grados. Llevamos todo nuestro peso hacia delante y elevamos ligeramente la pierna hacia atrás. Mantenemos el equilibrio y estiramos la pierna delantera, llevándola hacia un lado. Aguantamos en esa posición unos segundos y volvamos a la inicial.

Urdhva dhanurasana o postura de la rueda

La postura de la rueda tiene muchos beneficios para la salud, como la estimulación del corazón y el sistema nervioso, así como la claridad mental. Para poder hacerla empezamos tumbados con la espalda apoyada en la esterilla. Con las plantas de los pies bien apoyadas en el suelo y separadas a la altura de la cadera, doblamos las rodillas y acercamos los pies a los glúteos. Levantamos los brazos de modo que queden por encima de la cabeza y flexionamos los codos con las manos apoyadas al lado de cada oreja. Las piernas y brazos deben estar en paralelo y, con las cuatro extremidades bien apoyadas en el suelo, levantamos la cadera. Respiramos profundamente, mantenemos la postura unos cinco segundos y nos volvemos a tumbar bocaarriba sobre el mat.

Tittibhasana o postura de la luciérnaga

La postura de la luciérnaga fortalece las muñecas, los brazos y la parte alta del cuerpo debido a que todo el equilibrio recae sobre estas partes, además de ayudar a mejorar el equilibrio. Comenzamos de cuclillas y echamos el cuerpo hacia adelante poniendo las manos en el suelo por detrás de los talones y con los codos ligeramente flexionados. A continuación, llevaremos las rodillas hacia los hombros y elevaremos las piernas hacia adelante estirándolas. Mantenemos unos segundos controlando la respiración y regresamos a la postura inicial.

 

 

 

 

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