Balasana o la postura del niño

La postura del niño o balasana se utiliza habitualmente a modo de descanso, relajación y recuperación. En esta posición se estira la espalda, ayudando a liberar estrés y a aliviar los dolores que puedan ir surgiendo en la realización de otros ejercicios. Sin embargo, no se recomienda hacer el balasana si sufrimos dolores intensos y persistentes. Pasos para su realización:

  • Empezamos de rodillas reposando las nalgas sobre los talones. Las rodillas deben estar separadas el ancho de nuestra cadera, mientras que los pulgares de los pies deben estar pegados.
  • Mientras espiramos pegamos la frente al suelo, llevamos los brazos hacia atrás con las palmas abiertas hacia el techo a la altura de los pies, manteniendo la espalda siempre recta y el coxis bien estirado.
  • Para salir de la postura, debes hacerlo despacio para evitar mareart

Este ejercicio es muy bueno realizarlo después de haber hecho otras posturas, principalmente las invertidas (como sirsasana) o de posturas como la de la esfinge, el perro boca arriba y la cobra.

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